Catalunya Radio versus Rac 1

Confieso que me he pasado media vida escuchando radio y viendo TV en catalán.
Soy valenciano, de Carcaixent, y recuerdo que por allá 1984 me peleaba con mis vecinos de escalera para conseguir captar la señal de TV3.

INCISO:
Debo reseñar que muchos de los que entonces aceptaron poner (y pagar) aquellos amplificadores en la antena ahora aceptan también que el PP Valenciano, les corte la señal de TV3.
La comunidad Valenciana siempre ha tenido un no sé qué histórico conservador que permite mantener en el poder "ad eternum" a la derecha, a pesar de maniobras tan absurdas y que presumiblemente les debería restar votos, como la del corte de la señal. Por eso los que entonces aplaudieron la llegada de una nueva cadena de TV de mayor calidad, diversidad e interés, comparado con lo que se podía ver en mi pueblo, ahora miran en otra dirección y "pasan de criticar" lo que sus gobernadores legislan de manera arbitraria y estúpida.
Pero esa es otra historia.


Pocos años después descubrí Catalunya Radio. Al principio fueron los deportes -soy seguidor del Barça- los que me atraparon pero poco a poco me fui familiarizando con las voces de otros programas de esa emisora; Jordi Basté, Antoni Clapés, Antoni Bassas... se convirtieron en compañeros diarios. Fueron años de buena radio, por lo menos para mí.
El caso es que pasó el tiempo, llegamos a 2009 y por fin estamos ante lo que quería contar aquí. Y es que como nada es eterno, salvo el propio concepto, hoy me he dado cuenta que aparte de la magistral transmisión de los partidos del Barça del gran Puyal y compañía, no escucho Catalunya Radio ni veo TV3 desde hace la tira de tiempo.
Cuando aún no hace un año se fue de la emisora Antoni Bassas ya sabía que con él me estaba marchado yo. He podido aguantar la partida de Clapé, Basté y otros, pero mi espíritu se iba resintiendo con cada adiós. No soy político, odio la política (más a los malos políticos) y pienso que la política se resume simplemente en dinero, poder y (en España) mediocridad. Los que ansían lo primero y/o lo segundo, puesto que de lo tercero van sobrados, acaban acercándose a la política y cuando esta -la política- estira sus brazos poniendo en marcha todos los mecanismos que le permiten acaparar más dinero y/o poder, es cuando más la odio. ¿Por qué? Sencillo, porque esos brazos lo destruyen todo a su paso, sin importar qué o a quién afecta.
En el caso de Catalunya Radio queda claro; llega el PSOE catalán al poder y lo primero que se les ocurre hacer es destrozar algo que funcionaba bien intentando reajustarlo para su propio beneficio. En esencia es lo mismo que hace el PP valenciano pero "menos basto"; el PP corta la señal de la TV3 en la Comunidad Valenciana y el PSOE catalán desplaza del asiento/micrófono cualquier voz que no sea de su agrado. El caso es que ahora por las mañanas tenemos voces femeninas -por aquello de la igualdad, la idea socialista de los equilibrios de sexos, o vete a saber por qué-, a mediodía tenemos nuevas voces, por supuesto también femeninas y por la noche ya npo sé ni qué es lo que tenemos porque con tanto cambió dejó de interesarme la radio y me marché a otra parte.
Mi crítica no es sexista porque es de lo último que yo quisiera presumir. Que esté Neus Bonet presentando el antiguo programa de Bassas no me importa, si es buena se lo merece y si lo hace bien le aplaudo. Lo que me disgusta con todos estos cambios es comprobar día tras día que según la opinión de quién tiene el poder de decisión y ejecución -léase los políticos- es necesario poner voces próximas a las ideas de quien ostenta el poder para difundir su mensaje. Y si alguien me dice que el Bassas y los demás eran afines al nacionalismo catalán, entonces yo lo único que diré para defenderme es simplemente que ellos tampoco eran santos, vale, pero sí mejores que los que están ahora al frente de los micrófonos de mi antaño querida Catalunya Radio.
Es mi opinión.

Resultado final 01:
Rac 1 por encima de Catalunya radio en el EGM dado a conocer recientemente.

Resultado final 02:
Yo huérfano de las voces que durante años han llenado mi espacio sonoro. Eso es lo que más me duele. Porque tengo que decir una última cosa; Aquí en Castellón no llega la señal de Rac 1, debería dar las gracias por poder oír al menos CatRadio, pero puestos a pedir reclamo la llegada de Rac 1 y prometo convencer a mis vecinos para que acepten las modificaciones necesarias de la antena.

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