De concursos y otras neuras


La vida es como es y no como queremos que sea.

Hace tiempo gané cinco años seguidos un concurso de carteles, la última vez que gané decidí no estirar más la suerte y dejé de presentarme. Sin embargo, este año, cerrando los ojos a mi instinto, he dejado atrás mi decisión primera y me he vuelto a presentar. ¿Será por la crisis? ¿Por el olor del dinero fácil?... El caso es que el otro día tuve una idea para el cartel y también la posibilidad de dedicar unos días a su creación, así que me tiré al monte y presenté mi cartel. Ahí arriba está el resultado. Lo subo al blog porque, obviamente, el jurado ha fallado y no he ganado.

Es la tónica que vengo observando desde hace un tiempo; las cosas no me están saliendo bien y la suerte, tan importante como tener buena mano, ser bueno en lo que haces, tener padrinos, insistir, mejorar con el esfuerzo, elegir carreras o profesiones que den dinero o éxito fácil, arriesgarte cuando crees tener la oportunidad de tu vida... parece haberme abandonado. Incluso es posible que la crisis mundial se deba al hecho de que con mi mala suerte, arrastro al planeta hacia un destino negro, aciago, perverso, caótico.

No me desanima demasiado perder, aunque ganar siempre es mejor, porque es más fácil perder un concurso que ganarlo. Cuando yo gané hubo gente que perdió. La alegría que entonces sentí, le ha correspondido esta vez al ganador de esta edición, así que otra vez será. Tengo claro que para mejorar en mi profesión (hablo de depurar la técnica, profundizar en el mensaje que quieres transmitir con tus pinturas, dibujos, trabajos, etc., es necesario mantenerte en activo sin decaer cuando las cosas se tuercen, que tu cerebro hierva de actividad, que tu mente siga siendo inquieta. También tengo claro que diseñar carteles no me va a llevar a nada serio, que los jurados están compuestos por gente no siempre preparada para juzgar adecuadamente lo que ve, que por fuerza, no puedo ser objetivo y mi trabajo, siendo el mejor del mundo, no puedo comprender que no haya ganado... la gente es injusta conmigo y los tengo a todos en mi contra por no elegir mi cartel... En fin, tonterías que no me llevan a nada serio. Se gana con la misma facilidad que se pierde. Si yo fuera el mejor siempre ganaría, si eso no ocurre lo que tengo que hacer es mejorar. Y para eso solo hay una receta; continuar trabajando.

He tropezado sí, pero ya me estoy levantando porque el camino es largo, no sé que hay después de esa curva que veo allá a lo lejos y tengo curiosidad por averiguarlo.

Hablé antes de dinero fácil. No, el dinero que recibes cuando ganas un cartel no es fácil ni tampoco mucho. Es difícil porque lo ganas compitiendo contra otros diseños y es poco porque deberíamos dividir la cuantía del premio por el total los carteles presentados, entonces sabríamos a cuanto está valorado el cartel ganador.

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