Carteles















Hoy quiero subir algunos carteles que hice en tiempos pasados. Podría pasar horas hablando sobre este mundillo, ayuntamientos, concursos, trapicheos, copias, originales, pérdidas, premios... pero no tengo ganas porque al fin y al cabo lo que queda es que si ganas un concurso es porque los del jurado han sido legales y si lo pierdes es porque estaba amañado, seguro. Es decir, que para hablar del tema hay que ser objetivo, si participas ya no lo eres y entonces las cosas ya son según tu conveniencia y por lo tanto digas lo que digas va a ser injusto.
Yo diseñaba carteles porque alguno de ellos lo ganaba, porque me gusta dibujar, porque tenía tiempo, porque me relajaba...
Pero pasaron los años y me quedé sin tiempo para mí mismo, así que se acabó lo del cartel. Además, por lo visto pasé de moda y mis últimos carteles -que estos sí se hicieron pensando más que nada en ganar y conseguir un dinerillo extra, que bien viene según qué épocas de la vida- fueron un rotundo fracaso. Y lo curioso es que creo que esos últimos carteles, que hoy no subo aquí, son bastante mejores que los primeros, algunos de los cuales ganaron concursos a pesar de que vistos hoy no deja de sorprenderme aún cómo pudieron ganar.
En realidad creo que dejé de diseñar carteles porque resulta frustrante (esta palabra es un mal vivir para mi escritura) que tus -subjetivamente- mejores carteles, me refiero a los de estos últimos años, pasen desapercibidos y que otros diseñadores, que se acercan por primera vez a un concurso, sin idea de con qué mano coger un pincel, o un ratón, vaya, o que experimentan por primera vez ante la pantalla del ordenador o incluso, por qué no, con propuestas mejores que la tuya, ganen concursos uno tras otro. En su día yo fui uno de ellos, sé pues de qué hablo.
Y mientras otros ganan, yo me quedo con esa cara de tonto cuando veo, pegado en la luna del horno de enfrente, o del bar de la esquina el último cartel ganador. Por eso, un buendía decidí que lo mejor es retirarse de este mundillo sin hacer ruido y por la puerta de atrás; al fin y al cabo, a nadie le importa si sigo haciendo carteles o no.
Nunca me sirvió para nada ganar, participar o perder concursos, nunca conseguí un trabajo extra por diseñar un cartel, nunca me llamaron para encargarme una portada, un folleto, un... nada, así que mejor dejar esta ruinosa afición y dedicarme a la horticultura, la pesca de cebo, el marcaje de sendas d emontaña o cualquier otra afición que conlleve una recompensa per se. Cabe decir que la recompensa del trabajo bien hecho, de la creencia de que no puedes hacerlo mejor, ya es suficiente, pero si mantengo esta postura, lo que acabo de decir unas líneas más arriba ya no tendría sentido ;-)
Volviendo a la cuestión del principio, subo estas imágenes porque ando tan liado que es probable que cuando pase el verano no haya disparado más de cuatro o cinco fotos interesantes, lo que bien pensado sería todo un logro, así que no es eso lo que quiero decir, sino que no voy a poder producir material fotográfico hasta no sé sabe cuando. Este es pues un post de relleno, y has tenido que leer todo esto para averiguarlo.

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