Papyre 6.1




Estas últimas semanas estoy muy ocupado porque se acerca CEVISAMA, la feria de la cerámica (que es la que me da de comer) y no me queda demasiado tiempo para salir a buscar esa foto -porque sé que está ahí- perfecta.
Ando además trasteando un aparato que compré el otro día y que está resultando ser un artilugio -cachivache, como dirían en una aventura gráfica que jugué hará ya 12 años-, de lo más entretenido. Se trata de un e-reader, en concreto el Papyre 6.1, aparato (gadget, que dicen otros) que sirve para leer libros pero sin papel de por medio. Opino que no hay nada como un buen libro de papel, pero la verdad es que ya me estaba cansando últimamente de llenar la casa de libros de bolsillo -edición barata- a la espera de ese interesante libro de tapa dura que cada día tarda más en llegar y atraparme. Con el tiempo, mi casa se ha ido convirtiendo en una especie de biblioteca sin criterio -bueno, el mío- en la que hay mucha paja y poco grano, así que me dije algo así como que bien podía ahorrarme unos cuartos utilizando uno de esos inventos para leer. Pocos días después de que la idea empezara a rondar por mi cabeza, vi uno en una vitrina de El Corte Inglés y decidí comprarlo.
Como véis, mi opinión sobre el aparato es positiva, el único pero es que no vale lo que cuesta y ese sobreprecio es el que hace que durante los primeros días tengas la sensación de que ha sido una mala compra. Cuando pasa el tiempo y te olvidas del gasto, empiezas a acostumbrarte a esa nueva forma de leer libros y lo disfrutas.
Todas esas líneas que has leido son, aparte de para rellenar espacio en esta entrada, para justificar el poco tiempo que he dedicado a la fotografía estas últimas semanas. De todas formas subo un par de fotos que hice ayer domingo, a las 7 de la mañana. Sólo falta añadir un comentario, o mejor sugerencia; si alguna vez decides hacer el esfuerzo de levantarte un domingo a las 6:30 de la mañana para salir a "echar" unas cuantas fotos, asegúrate de que tienes las baterías cargadas.
Yo tengo tres, así que ya es mala suerte que las tres estuvieran descargadas.
Y lo estaban.
Menos mal que una de ellas aún tenía cuerda para media hora y tres fotos.

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