Tríptico - no sé cuantas van ya



Después de subir la entrada anterior y escribir lo que ahí hay, más para convencerme que por convicción, he pensado que aún hay una última posibilidad -penúltima, más bien, la última es pensar en otro cuadro totalmente distinto- con esta composición. Es la que subo ahora, en la que ningún círculo corta el margen de cada cuadro, de tal forma que muerto el perro se acabó la rabia.
Menuda frasecita viniendo de alguien que ha perdido uno recientemente y aún no se ha recuperado del todo. De hecho, ahora mismo yo debiera estar paseando a Bilbo en vez de estar sentado frente al ordenador escribiendo estas tonterías y dejándolas al alcance de cuatro familiares, afines al blog, un habitual (sí, tú) y dos anónimos -a los que agradezco de todo corazón que pierdan su muy valioso tiempo con mis tonterías ocasionales.

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