Feliz cumpleaños



Y en un plis pasó ya un año.
Un año lleno de tristes acontecimientos pero también de alegres hechos, que en definitiva son los que componen la intrahistoria particular de las personas. Dentro de un tiempo, los libros hablarán de crisis, guerras y futbol, pero al final, lo que me importa no es tanto esos macrohechos como estos mínimos que son los que a mi me afectan.
Un año de extremos; la pérdida de mi perro compensada mil, cien mil, veces con la llegada de Hugo, ese personajillo que aquí arriba medio sonríe -más bien nada, pues ya era tarde- a la cámara.
Es su primer cumpleaños y de él recordará tanto como yo del mío: nada.
Pero aquí queda constancia de que una familia estuvo rodeándolo con afecto, amor y alegría.

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