Hugo


Se me ha olvidado decir que el pimpollo estaba comiendo delante de un padre con una cámara al hombro. ¿Qué podía hacer el padre con esa cámara? ¿Esperar a que acabara de comer para limpiar el rostro y adecentarlo un poco? ¿Y el gnomo se iba a dejar? ¿Y el padre tenía esperanzas de que estuviera predispuesto a dejarse fotografiar una vez acabada la comida?
Pues eso, aquí te pillo y aquí te mato. Otro día haré las fotos con su rostro limpio de polvo y paja.

Esta es la última por hoy.
Lo prometo.

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