Semifinal Barça-Madrid

Una sensación agridulce afea mi paladar.
Agria:
Debería ser feliz con la eliminación del Madrid pero igual he sido Mourinhizado (que es lo mismo que lobotomizado pero sin anestesia) y es por ello -como decían aquellos- que no me levanto cada tres minutos para saltar de júbilo y alegría, aunque igual es la edad, por la victoria del Barça.
La Central Lechera, antes Caverna Mediática, tiene con los árbitros y una supuesta mano negra, la excusa perfecta para seguir considerando al Madrid como mejor equipo del mundo, dejando de lado que antes fue el Barça quién sostuvo su particular teoría de la conspiración con favores arbitrales a Franco y su centralista poder.
Aunque al final solo queda una cosa; la triste aportación de Mourinho a la historia del Madrid, en comparación a lo que Guardiola deja escrito en el libro de oro del barcelonismo.
Y todo para que en la final los muchachos del Manchester barran del campo al Barcelona. Si ello ocurre, mantengamos la calma, pues ya está justificada la temporada; TODOS los objetivos están cumplidos y alguno más de propina, no olvidemos el 5-0 en el que aunque expulsaron a Sergio Ramos en el minuto 92, parece que poco tuvo que ver el árbitro con el resultado.
Dulce:
Mis pronósticos (en esencia) se han cumplido; seguimos en ventaja para ganar la Liga, nos clasificamos para la final de la Copa de Europa y la del Rey para ellos, que ya iban necesitados de algún triunfo y aunque Mou diga lo contrario, no somos tan malos.

Para acabar 01;
Desde la perspectiva del Madrid, el tsunami en japón fue también culpa del árbitro.

Para acabar 02:
En el día de anoche, cautivo y desarmado el Ejército Blanco, han alcanzado las tropas nacionalistass sus últimos objetivos militares.
La guerra ha terminado.

El Generalísimo Rossell
Barcelona 4 abril 2011.

Para acabar 03:
De sensación agridulce, nada.

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