Verano 2011

Madrid es una mezcla de:
 
Mucha gente que camina sin prisa.

 Mucho arte.
 Mucha arquitectura.

 Paseos frondosos.

Algun negocio fracasado.

y verde, mucho verde. Este en concreto cortesía de La Caixa.


Se ha acabado el verano, por lo menos para mí que ya he vuelto al trabajo. No he tenido muchos días de vacaciones y los viajes que he hecho han sido muy, muy cortos.
He estado en Madrid; sin problemas con el 15M (me solidarizo con ellos), ni tampoco con la visita de negocios del Papa de Roma, toma.
Me ha gustado la ciudad más de lo que recordaba. Es más grande, sombreada y rica en acontecimientos de lo que tenía en mente. Madrid en agosto se compone a partes iguales de madrileños de pura cepa (dueños de los negocios), trabajadores asalariados de dichos negocios; en su mayor parte latinoamericanos y finalmente, guiris, turistas, en este caso yo entre ellos. Nuestro cometido es pedir con educación y ser servidos con respeto por los latinoamericanos para que con nuestro poco dinero y el bajo sueldo del asalariado podamos hacer rico al madrileño de pura cepa. Supongo que así es como consiguen hacerse con esas avenidas tan amplias, esos barrios de Serrano tan señoriales y ese toque chulapón que tan bien les queda. Sin segundas; me gusta oír hablar a los madrileños, ese timbre tan particular es muy agradable a mis oídos.
He estado también en Formentera, que es la playa a la que van todos los jóvenes millonarios de España disfrazados de hippies y todos los hippies de España disfrazados de millonarios. También se deja ver por la isla gente como yo que anda algo distraída. Supongo que la isla es fantástica, yo solo vi el puerto, alguna playa (de 10, eso sí), un par de calas y mucha, muchísima agua, porque fuimos en velero, como los Brangelina Jolie y otros famosos que aún no saben qué teclas tocaron en su momento para que hasta sus pedos salgan pintados de rojo en Corazón, Corazón.
Por suerte yo soy anónimo e invisible, tanto es así que vi junto a la felizmente embarazadísima Arancha Sanchez Vicario una puesta de sol en el Tiburón y ni se inmutó.
Supongo que no me vio, de lo contrario no me lo explico.


Iré subiendo más fotos para animar un poco el blog, que anda algo pachucho últimamente.

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