la certeza del destino


Todos acabamos igual aunque vivimos nuestras vidas dejando de lado esa verdad que finalmente se impone.
Es algo que sabemos desde que la conciencia de la muerte se apodera de nosotros en algún momento de la infancia. Mientras vivimos el tiempo que nos ha sido otorgado, olvidamos, bloquemos la mente para seguir adelante. Pero indefectiblemente y más pronto de lo que uno espera-, acabamos recordando.
Quizás sea mejor así, lo contrario sería un sinvivir.

Entradas populares de este blog

Bocetos de edificios